La Txitxarreria ¡Qué brasas!

 


Hay lugares a los que no te cansas de ir, donde conoces la carta casi de memoria, y cada vez que vuelves disfrutar como el primer día.
Restaurante que lleva casi 30 años abierto, tiene una parrilla para carnes y pescados, que si llegas muy pronto te recomiendan tomar un entrante, porque "a las brasas todavía les queda un poco".
Desde el comedor principal se ve un pequeño huerto, donde el dueño suele plantar lechugas, piparras (no dejéis de pedirlas) y tomates, con una calidad soberbia.
Pero lo que realmente me hace repetir una y otra vez es su carne a la brasa, envejecida y con ese sabor a restaurante vasco de siempre, que por cierto se puede acompañar de patatas o pimientos cocinados de muy diversas maneras.
Por si fuera poco en los meses de verano abren el salón de par en par, y se convierte en una terraza cubierta, que la verdad es una delicia.  

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